VIENTO DE
OTOÑO, del libro El Momento, de Valentín Carcelén.
¿Cómo negar,
por más que estés de espaldas,
la espiral de
la hoja
que cae
vencida por la inercia
de la
estación?
Limítrofes,
las distintas
especies se desprecian.
Aunque nadie
la vea
esa hoja que
por fin se posa
Jamás podrá
pasar inadvertida:
la punta de
lanza del sauce,
la moneda de
plata del chopo,
el corazón
dorado de la morera.
Y nosotros,
de espaldas a los árboles,
y al mundo
abrigándonos
mientras discutimos,
solo vemos el
viento que las barre.
Muchas gracias, querido Alfredo.
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