LITURGIA DE
EROS
CANTO DE ENTRADA
Celebraremos
miles de noches
y nada será
mentira
y la historia
hablará
y sus relatos
serán dulces
Así hablo, así
digo,
cuando mi amor
viene a mí
y vive en mis
sueños
ACTO PENITENCIAL
Si aquí pudiera
transmitirte
cuánto la
belleza tuya horada mis ojos
si aquí pudiera
decirte
cómo me
atraviesa el sable de tu hermosura
si aquí pudiera
confesarte
cuán cerca de la
perfección te hallo,
y todo eso sin
dañarte,
sería proclamado
el mejor de los oradores.
PROFESIÓN DE FE
Sobre ti derramo
todos los poemas
que hallo in los
libros,
sobre ti hablan
todas las canciones
que oigo cada
día,
sobre ti vierto
todas las libaciones
debidas a los
templos,
sobre ti tanto
deseo que temo poseerte,
sobre ti tanto
amor,
que me quiero de
ti privado.
COMUNIÓN
Capitales
sentires, dueños de la razón
obligada a andar
por alambre.
Tirano soberbio
que mueve a burla
del juicioso y
enaltece al necio.
Cuna de
pasiones, astillas en carne,
torbellino de
náufragos en niebla oscura.
Así el amor,
inesperado, molesto huésped,
abastece de
luminarias el firmamento,
horada las
compuertas del alma
y llena hasta el
colmo
la copa de los
desvaríos.
DESPEDIDA
¡Con qué
dulzura, amor mío,
anhelamos lo
perdido!
¿Por qué
corremos tras las
cosas dejando
las que tenemos?
¿Qué límite me
apartó de ti,
para no
encontrarte esta noche,
mañana por la
noche
y todas las
noches
toda la
noche...?
Con el amable
consuelo
de recuerdo y de
palabras
me acuesto
y no contigo
ni con tus
besos,
amor mío.
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